
Ozonoterapia
Aplicación médica del ozono para aliviar el dolor, reducir la inflamación y mejorar la oxigenación de los tejidos.
Efectos biológicos y terapéuticos del ozono médico
El ozono, miembro destacado de la familia del oxígeno, gana respetabilidad a medida que se le comprende mejor como un actor elemental en la arquitectura de nuestro metabolismo y nuestra fisiología.
En 2003, el equipo del Dr. Babior y colaboradores (Canadá) descubrió que los neutrófilos humanos generan ozono en nuestro organismo como mecanismo de protección contra microorganismos invasores.
La ozonoterapia cuenta con un amplio fundamento científico, basado en numerosos estudios clínicos y preclínicos. Sus acciones microbicidas se encuentran entre las propiedades más validadas del ozono.
La mezcla de ozono y oxígeno, bien manejada, puede proteger los tejidos sanos e inactivar con facilidad las bacterias, los virus y los hongos que infectan las heridas. Es una herramienta útil para el médico en úlceras diabéticas, úlceras por presión, úlceras venosas, heridas infectadas y quemaduras.
Cómo actúa la ozonoterapia en el dolor
Según diversas investigaciones científicas, el ozono tiene un mecanismo de acción dual, analgésico y antiinflamatorio. Estos efectos parecen deberse a su acción sobre varios objetivos:
- Menor producción de mediadores de la inflamación.
- Oxidación (inactivación) de metabolitos mediadores del dolor.
- Mejor microcirculación local, con más oxígeno para los tejidos. Esto es imprescindible para regenerar estructuras anatómicas, eliminar toxinas y, en general, resolver el trastorno fisiológico que originó el dolor.
Aplicaciones por especialidad
- Dermatología: herpes zóster y simple, acné, eccema, lipodistrofia (celulitis), micosis, psoriasis, dermatitis atópica.
- Medicina interna: hepatitis, diabetes, aterosclerosis, hipertensión arterial, artrosis, asma, bronquitis crónica, gastritis, úlcera gástrica, enfermedad de Crohn, estreñimiento crónico, hipotiroidismo.
- Nefrología y diálisis: adyuvante en el tratamiento de patologías isquémico-metabólicas.
- Neurología: migraña, depresión, cefalea vasomotora, trastornos neurovasculares.
- Reumatología y ortopedia: conflictos disco-radiculares, hernia discal, reumatismo articular, lumbalgias, artrosis, artropatías, periartritis, artritis reumatoide.
- Angiología: insuficiencia venosa, úlcera de pie diabético, artropatías, coronariopatías, gangrena, úlcera postflebítica, vasculopatía periférica.
- Odontología: tratamiento de caries, desinfección de cavidades durante y después de la cirugía, periodontitis, aftas.
- Ginecología: infecciones bacterianas, por protozoos o micosis, bartolinitis, vaginitis, menopausia, inflamación pélvica crónica, infertilidad.
- Inmunología: inmunomodulador, trastornos autoinmunes, adyuvante en tratamientos con radiaciones y en inmunodeficiencias.